¿Por qué mienten los niños? Una lectura más allá del castigo

La mentira en la infancia suele alarmar a los adultos. Parece una señal de desobediencia o una falla moral. Pero no siempre es así. Muchas veces, mentir es una manera de protegerse, de evitar la vergüenza o de no sentir que el amor está en peligro. También puede ser una señal de crecimiento: el niño empieza a notar que su mente no es igual a la de su madre y que puede guardar algo para sí. Comprender esto cambia la forma de acompañarlo.

Criar no es de manual

Criar a un niño nunca es una operación exacta. No existe la medida perfecta entre proteger y soltar, entre hablar y esperar, entre sostener y dejar crecer. El ser humano no vive guiado por el instinto, sino por el lenguaje, y eso hace la crianza un territorio incierto. Este texto propone pensar esa incertidumbre no como un fracaso, sino como parte de lo que hace posible acompañar la infancia con sensibilidad y presencia.

La oscuridad. Por qué tu hijo le tiene miedo.

La oscuridad no es solo ausencia de luz: es un territorio sin puntos de anclaje perceptivo. Para muchos niños, eso despierta miedo porque todavía no hay una presencia interna que sostenga esa falta de referencia. Este texto explora por qué la noche puede resultar inquietante y cómo la presencia hace posible que la oscuridad pueda ser habitada sin terror.