«Vivir es ir naciendo sin cesar». -María Zambrano
Maternar es ir naciendo sin cesar.
No una vez.
No como llegada.
Como tránsito.
Acompañar la infancia también implica ser acompañadx. Este espacio es para madres y cuidadores. Si resuena contigo, puedes suscribirte y recibir nuevos textos.
Leer
El comienzo no tiene horarios
El bebé no sabe de horas ni de rutinas. Su experiencia es otra: hambre, satisfacción, malestar, alivio. Quien cuida entra en esa lógica y aprende, entre despertares y pausas, una sensibilidad que no existía antes.
¿Quién dijo que tenías que saber cómo ser mamá?
La exigencia da una sensación de control, pero muchas veces nos desconecta de aquello que más se necesita para acompañar: la posibilidad de percibir, esperar y encontrarse con el hijo real. La intuición no aparece al saberlo todo, sino cuando el ruido baja lo suficiente para volver a mirar.
Cuando un niño pierde a alguien
Cuando un niño pierde a alguien vive un proceso de duelo que vuelve en juegos, silencios, preguntas inesperadas. Lo que necesita es sentir que puede recordar, preguntar y entristecerse sin quedarse solo con eso.