La mentira en la infancia suele alarmar a los adultos. Parece una señal de desobediencia o una falla moral. Pero no siempre es así. Muchas veces, mentir es una manera de protegerse, de evitar la vergüenza o de no sentir que el amor está en peligro. También puede ser una señal de crecimiento: el niño empieza a notar que su mente no es igual a la de su madre y que puede guardar algo para sí. Comprender esto cambia la forma de acompañarlo.
Categoría: Juego y desarrollo emocional
El juego, el movimiento y las formas en que los niños van elaborando lo que sienten.
Por qué el juego es tan importante para los niños
El juego es una actividad fundamental en la infancia. No solo entretiene: permite al niño organizar su experiencia emocional y dar forma a su mundo interno.
¿Por qué es tan impulsivo?
La impulsividad en la infancia no es falta de voluntad ni descontrol, sino un momento en el que el cuerpo actúa antes de que el pensamiento pueda organizarse. Este texto explora cómo el impulso forma parte del proceso mediante el cual el niño construye su capacidad de pensar y esperar.
Mi hijo no para
“Mi hijo no para” es una frase que suele aparecer cuando el movimiento del niño desborda o preocupa. Pero el cuerpo del niño no se mueve sin sentido: en ese movimiento también intenta organizar su experiencia emocional, regular lo que siente y encontrar una forma de estar en el mundo.
Antes no es mejor
En la infancia, antes no es mejor. Cada proceso necesita un tiempo para que el niño pueda apropiárselo psíquicamente. Este texto explora por qué adelantar una capacidad no siempre favorece el desarrollo, y cómo el crecimiento requiere un ritmo propio.
Cuando un niño lastima
Cuando un niño muerde, empuja o golpea, no siempre está intentando hacer daño. Muchas veces está buscando un límite que no desaparezca y una presencia que pueda sostenerlo. Este texto explora qué expresa la agresión infantil cuando todavía no puede decirse con palabras.