Una madre escucha el latido de su bebé y llora. Más tarde, vuelve a llorar sin saber exactamente por qué. El embarazo no sólo trae vida: también despierta recuerdos, preguntas y una transformación interna que no siempre es calma. No todo es dicha. A veces, es desorden. Y ese desorden también forma parte de hacer lugar.
Autor: Daniela Ochoa
Cómo hablar del 8M con niñas y niños desde una ética del cuidado
Cuando una niña pregunta por qué marchan las mujeres, la cuestión no es qué responder. También es qué queremos transmitir. El 8 de marzo puede ser una oportunidad para enseñar algo fundamental: reconocer al otro y cuidar la vida en común.
Criar no es de manual
Criar a un niño nunca es una operación exacta. No existe la medida perfecta entre proteger y soltar, entre hablar y esperar, entre sostener y dejar crecer. El ser humano no vive guiado por el instinto, sino por el lenguaje, y eso hace la crianza un territorio incierto. Este texto propone pensar esa incertidumbre no como un fracaso, sino como parte de lo que hace posible acompañar la infancia con sensibilidad y presencia.
Por qué el juego es tan importante para los niños
El juego es una actividad fundamental en la infancia. No solo entretiene: permite al niño organizar su experiencia emocional y dar forma a su mundo interno.
Qué pasa emocionalmente cuando un niño usa pantallas
Las pantallas forman parte de la vida cotidiana de los niños, pero su impacto no es solo cognitivo. También afecta su experiencia emocional, su relación con el cuerpo y con los otros.
Cuando los padres se separan
Cuando los padres se separan, no solo cambia la organización familiar: cambia la forma en que el niño siente que el mundo puede sostenerlo. Este texto explora cómo la separación impacta la experiencia emocional del niño y qué tipo de acompañamiento puede permitir que su mundo interno no se derrumbe.
¿Por qué mi hijo le tiene miedo a la oscuridad?
La oscuridad no es solo ausencia de luz: es un territorio sin puntos de anclaje perceptivo. Para muchos niños, eso despierta miedo porque todavía no hay una presencia interna que sostenga esa falta de referencia. Este texto explora por qué la noche puede resultar inquietante y cómo la presencia hace posible que la oscuridad pueda ser habitada sin terror.
Mi niño casi no come
Cuando un niño no come, no siempre se trata de un “problema de alimentación”. Muchas veces es la forma en que su cuerpo expresa desregulación emocional o falta de sostén en ese momento. Este texto explora por qué la comida y el vínculo están entrelazados y cómo acompañar sin forzar puede ser parte de la solución.
Sostener la infancia
Sostener a un niño no es solo cuidarlo ni “hacer que esté bien”. Es permitir que su mundo interno pueda recibir la realidad sin que se vuelva un golpe. Este texto plantea qué implica verdaderamente ofrecer una presencia que hace posible que la experiencia del niño pueda organizarse sin romperse.
Mucha información y poco sostén
Vivimos una era de hiperinformación: hay respuestas sobre crianza para todo, pero eso no siempre ayuda a acompañar a un niño. Este texto explora por qué tanta información puede generar más inquietud que claridad y cómo acompañar a un niño requiere algo que la información no puede dar: presencia y comprensión situadas.