La oscuridad. Por qué tu hijo le tiene miedo.

La oscuridad no es solo ausencia de luz: es un territorio sin puntos de anclaje perceptivo. Para muchos niños, eso despierta miedo porque todavía no hay una presencia interna que sostenga esa falta de referencia. Este texto explora por qué la noche puede resultar inquietante y cómo la presencia hace posible que la oscuridad pueda ser habitada sin terror.

La hiperinformación

Vivimos una era de hiperinformación: hay respuestas sobre crianza para todo, pero eso no siempre ayuda a acompañar a un niño. Este texto explora por qué tanta información puede generar más inquietud que claridad y cómo acompañar a un niño requiere algo que la información no puede dar: presencia y comprensión situadas.

Cuando el contacto se vuelve difícil

Cuando el contacto con un niño se vuelve difícil, no siempre se trata de una falla en la relación, sino de una forma en que su mundo interno intenta decir algo que todavía no puede decir con palabras. Este texto explora cómo la dificultad de estar cerca puede ser una pista para comprender lo que el niño vive desde adentro.